La lluvia intensa que atravesó Villa Gesell durante la jornada no impidió que una importante cantidad de vecinos y vecinas saliera a la calle para manifestarse contra el proyecto de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada” impulsado por el Gobierno de Javier Milei.
La convocatoria local reunió a ciudadanos sin pertenencia orgánica, organizaciones sociales, espacios políticos, agrupaciones ambientales y sectores gremiales. La concentración formó parte de una jornada nacional de protesta que tuvo su epicentro frente al Congreso y se replicó en diferentes ciudades del país.
La imagen de las personas sosteniendo banderas y carteles bajo la lluvia dejó una postal contundente: frente al mal tiempo, hubo una comunidad dispuesta a expresar su rechazo y acompañar una causa que considera vinculada con la defensa del territorio, los derechos colectivos y la soberanía.
El oficialismo llegó a la sesión después de dos intentos fallidos y numerosas negociaciones con sectores aliados.
La versión original incluía una modificación profunda de la Ley de Tierras Rurales. El Gobierno pretendía flexibilizar los límites existentes para la compra de territorio argentino por parte de personas y empresas extranjeras.
Ante la falta de votos, La Libertad Avanza terminó retirando ese capítulo. Sin embargo, el resto de la iniciativa continuó su tratamiento con cambios en los regímenes de desalojos y expropiaciones y en normas vinculadas con los terrenos afectados por incendios.
El retiro del apartado sobre tierras fue interpretado por las organizaciones convocantes como una victoria parcial de la presión política y social. No obstante, los sectores movilizados decidieron mantener las protestas porque consideran que los demás puntos del proyecto también pueden afectar a familias, comunidades y territorios en conflicto.
La movilización fue convocada a nivel nacional por organizaciones sociales, ambientales, políticas y sindicales. La CGT, las dos CTA y la UTEP confirmaron su participación y cuestionaron los cambios impulsados por el Gobierno.
En Villa Gesell, la protesta tuvo una composición amplia. Participaron vecinos y vecinas, militantes, trabajadores, referentes gremiales y representantes de distintos espacios que coincidieron en la necesidad de expresar públicamente su rechazo.
Más allá de las pertenencias políticas, la convocatoria mostró el compromiso de quienes decidieron dejar sus casas y permanecer en la calle pese a una lluvia incesante.
En tiempos de desencanto y dificultades económicas, la presencia de la gente común volvió a demostrar que la participación política y social no se limita a las instituciones ni a las discusiones parlamentarias.
También se construye en las plazas, en las calles y bajo la lluvia.
El mal tiempo no vació la movilización. La bronca, la preocupación y la defensa de lo colectivo pudieron más.
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