La pérdida de empleo y de empleadores registrada en la Argentina durante los últimos 31 meses alcanza de manera directa a algunos de los sectores que sostienen la economía de Villa Gesell: comercio, construcción, alojamiento y gastronomía.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) publicó el 15 de septiembre un informe elaborado a partir de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo que compara la situación de noviembre de 2023 con junio de 2026.
En ese período, la cantidad de trabajadores registrados en unidades productivas pasó de 9.857.173 a 9.423.047. Son 434.126 puestos menos, una caída del 4,4%.
La cantidad de empleadores también retrocedió. Según las tablas y gráficos del informe, pasó de 512.357 a 481.015, lo que representa 31.342 empleadores menos y una contracción del 6,12%.
La caída no se distribuye de manera uniforme.
La industria manufacturera encabeza la pérdida absoluta de empleo, con 105.136 trabajadores menos, seguida por la construcción, con 81.266, y transporte y almacenamiento, con 74.172.
Para Villa Gesell hay además dos números especialmente sensibles.
El comercio perdió 30.428 puestos de trabajo registrados, mientras que alojamiento y servicios de comida perdió 14.736 entre noviembre de 2023 y junio de 2026.
También cayó la cantidad de empleadores: el comercio perdió 8.758, la construcción 2.068 y alojamiento y servicios de comida 1.232.
Son actividades centrales para una ciudad cuya economía depende del turismo, la gastronomía, el comercio, la construcción y los servicios.
Ese escenario nacional puede contrastarse con un relevamiento realizado por el Observatorio La María Eva durante la última ChocoGesell entre emprendedores locales que se encontraban trabajando en la fiesta.
La consulta buscó conocer la situación económica de ese universo y no representa estadísticamente a toda la población de Villa Gesell. Sí permite observar qué ocurre dentro de un sector estrechamente vinculado con el trabajo independiente, el comercio y la economía turística local.
Según los datos del Observatorio, sólo 12,5% de los consultados afirmó llegar a fin de mes con tranquilidad.
El 44,6% respondió que llega con lo justo; 14,3% señaló que necesita reducir gastos importantes; 19,6% dijo que debe endeudarse o pedir ayuda y 8,9% directamente manifestó que no logra llegar a fin de mes.
En conjunto, 87,5% de los emprendedores relevados no llega con tranquilidad a fin de mes.
El endeudamiento aparece como otra señal de alerta.
De acuerdo con el relevamiento del Observatorio La María Eva, el 67,9% de los emprendedores consultados declaró haber recurrido al fiado, la tarjeta de crédito o algún tipo de deuda para cubrir gastos cotidianos.
El dato muestra que, para una parte importante de los consultados, el crédito no funciona solamente como una herramienta para invertir, comprar equipamiento o ampliar un emprendimiento.
También aparece como un recurso para sostener el consumo diario.
La encuesta local y el informe de CEPA no miden lo mismo ni corresponden al mismo universo. Sin embargo, observados en conjunto permiten identificar dos dimensiones de un mismo escenario: menos empleo y menos empleadores a nivel nacional, y mayores dificultades para sostener los gastos cotidianos entre emprendedores geselinos.
El informe de CEPA aporta otro dato particularmente relevante para ciudades con fuerte presencia de pequeños y medianos establecimientos.
De los 31.342 empleadores que desaparecieron durante el período analizado, 31.268 correspondían a unidades productivas con hasta 500 trabajadores.
Eso representa el 99,76% de los casos.
El dato no significa que todas sean pequeñas empresas, ya que el corte utilizado por CEPA incluye establecimientos de hasta 500 empleados. Pero sí muestra que la reducción de empleadores se concentró prácticamente por completo fuera de las compañías de mayor tamaño.
En una ciudad como Villa Gesell, donde buena parte de la actividad económica está integrada por hoteles, restaurantes, comercios, prestadores turísticos y emprendimientos de escala pequeña o mediana, el indicador tiene especial relevancia.
La pérdida de puestos de trabajo no termina en quien queda fuera del mercado laboral.
También impacta sobre el consumo.
Cuando disminuyen los ingresos o aumenta la incertidumbre, los hogares tienden a recortar los gastos que pueden postergar. Y allí aparece nuevamente el turismo.
Villa Gesell depende fundamentalmente del mercado interno. Buena parte de sus visitantes llega desde centros urbanos en los que trabajadores y familias dependen de actividades como industria, comercio, construcción y servicios.
Una caída del empleo en esos sectores puede terminar reflejándose en la Costa Atlántica a través de estadías más cortas, menor gasto gastronómico, menos compras y vacaciones más austeras.
Al mismo tiempo, los propios emprendedores locales llegan a ese escenario con dificultades para sostener sus gastos durante el año.
Los datos nacionales y locales no permiten afirmar que la situación detectada durante la ChocoGesell sea consecuencia directa de cada uno de los empleos perdidos que contabiliza CEPA.
Sí permiten identificar una tendencia que merece seguimiento.
Mientras a escala nacional disminuyen el empleo registrado y la cantidad de empleadores en sectores directamente vinculados con el comercio, la construcción y el turismo, en Villa Gesell una amplia mayoría de los emprendedores relevados manifiesta dificultades para llegar a fin de mes y casi siete de cada diez reconocen haber recurrido a deuda para afrontar gastos cotidianos.
Para una economía local que depende del trabajo, el consumo y la temporada, los números dejan una pregunta concreta de cara al próximo verano:
¿con qué capacidad de consumo llegarán los turistas y en qué condiciones económicas los esperarán quienes viven de recibirlos?
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