La defensa del régimen de Zona Fría tuvo este martes un nuevo capítulo político en el Congreso de la Nación. En una reunión realizada en el ámbito de Diputados, el intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, expuso la situación que atraviesan miles de vecinos ante el intento del gobierno de Javier Milei de modificar el beneficio sobre las tarifas de gas.
La presencia de Barrera en el Congreso no fue un hecho aislado. Forma parte de una estrategia regional que comenzó a organizarse en Villa Gesell, donde dirigentes de la Quinta Sección Electoral se reunieron semanas atrás para coordinar una respuesta común frente al avance del oficialismo nacional.
Ese encuentro, que tuvo a Barrera como anfitrión, reunió a referentes de distintos distritos bonaerenses y contó con la participación de la diputada nacional Jimena López y del concejal marplatense Gustavo Pulti, entre otros representantes de la región. Allí se acordó impulsar una red de municipios, juntar firmas, promover pronunciamientos en los concejos deliberantes y llevar el reclamo al Congreso.
La discusión no es menor. El proyecto impulsado por el gobierno nacional busca restringir el régimen de Zona Fría y reducir el alcance territorial de un beneficio que hoy protege a millones de usuarios en distintas provincias y a 94 municipios bonaerenses. En la práctica, la modificación podría traducirse en facturas de gas mucho más caras para familias, jubilados, trabajadores, clubes, comercios e instituciones.
En ese marco, Barrera llevó al Congreso una advertencia concreta: en Villa Gesell hay alrededor de 12 mil medidores de gas y más de 7 mil hogares con dificultades para pagar las boletas, con deudas acumuladas y avisos de corte. Si a esa realidad se suma una quita del beneficio, el impacto social y económico puede ser gravísimo para la ciudad.
La diputada Jimena López también viene planteando que el recorte afectaría a cerca de 1,3 millones de bonaerenses, mientras que Pulti sostuvo que la defensa de la Zona Fría debe superar las diferencias partidarias porque se trata de un derecho vinculado a una realidad climática concreta.
Villa Gesell aparece así como uno de los puntos de partida de la resistencia regional. Desde la ciudad se empezó a ordenar una respuesta política de la Quinta Sección contra una medida que golpea directamente el bolsillo de los vecinos.
La Zona Fría no es un privilegio. Es una herramienta que reconoce que en muchas ciudades bonaerenses calefaccionarse no es un lujo, sino una necesidad. En distritos atravesados por el frío, la humedad y temporadas largas de consumo de gas, quitar el beneficio significa cargar sobre las familias un nuevo aumento en medio de una economía ya castigada.
Por eso, lo ocurrido hoy en el Congreso marca un paso importante: el reclamo que nació en Villa Gesell ya llegó al corazón del debate nacional. Ahora la pelea se traslada al Senado, donde se definirá si se sostiene una política de protección para miles de hogares o si avanza un nuevo recorte sobre el bolsillo de los bonaerenses.
Desde Villa Gesell y la Quinta Sección, el mensaje es claro: la Zona Fría se defiende con organización, con firmas, con presencia en el Congreso y con la voz de los vecinos.
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